El Internet de las cosas o “Internet of Things”, surgió por primera vez en 1999 de la mano de Kevin Ashton. Se trata de equipar todos los objetos de nuestro entorno con conexión a la red de manera que se puedan comunicar entre ellos y transferir la información recabada en tiempo real.

Un ejemplo práctico podría ser controlar desde nuestro  smartphone las luces de casa.

Así en los últimos años el Internet de las cosas se ha convertido en parte del lenguaje popular. Pero según Nick Jones de Gartner, “el Internet de las cosas exige una amplia gama de nuevas tecnologías y conocimientos que muchas organizaciones aún deben dominar”. Siendo “un tema recurrente en el ámbito del Internet de las cosas es la falta de madurez de las tecnologías y los servicios, así como de los proveedores que los suministran. Pero este mismo hecho la propia inmadurez del mercado genera un reto para la innovación.

Organizaciones y estudios como el Pronóstico Mundial de Internet de las Cosas IDC, 2015-2020 nos hablan de que se espera que el mercado mundial para el IoT crezca a 1.7 billones de dólares para 2020. Lo que significa un crecimiento de casi el 20% anual.

Así mismo Gartner Newsroom estima que para el horizonte 2020 ya existan 25 mil millones de cosas conectadas y en uso. De esta misma forma se estima que para esta fecha cada persona tenga al menos 5 dispositivos conectados. Además entre las predicciones de Gartner que más de la mitad de los procesos de negocios a nivel mundial incorporarán algún elemento  de Internet de las cosas.

Otras predicciones de Gartner se enfocan en que para 2018 seis mil millones de cosas tendrán la inteligencia necesaria para solicitar soporte por sí mismas.

Pero de los beneficios más esperados puede estar en los primeros puestos el ahorro que generará en los presupuestos de muchas empresas y organizaciones. Un ejemplo práctico lo tenemos en Barcelona la cual estima que los sistemas IoT han ayudado a ahorrar a la ciudad alrededor de 95 millones de dólares al año.

Por último tanto el sector de la salud y del hogar serán de los que más crezcan y generen negocio.

Pero las tres grandes áreas que tienen mucho campo y camino para crecer en torno al Internet de las cosas son:

  • El procesamiento de Datos. Según Gartner, algunas aplicaciones de Internet de las cosas generarán volúmenes de datos extremadamente altos que deberán analizarse en tiempo real. Para abordar dichos requisitos, las plataformas informáticas de flujo distribuido (DSCP) tendrás que evolucionar a pasos agigantados.
  • El cambio de las redes móviles. Las redes que hoy en día utilizamos no proporcionan una buena combinación de funciones técnicas para aquellas cosas que necesitan cobertura extensa de red. Las primeras redes de área extensa de baja potencia (LPWAN) estaban basadas en tecnologías patentadas, pero a largo plazo los estándares emergentes, como es el caso de Narrowband IoT (NB-IoT), probablemente dominarán este espacio, según Gartner.
  • Seguridad. El Internet de las cosas presenta un amplio abanico de nuevos riesgos y retos de seguridad. Las tecnologías de seguridad deberán proteger los dispositivos y las plataformas de Internet de las cosas tanto de los ataques de información como de la manipulación física, para encriptar sus comunicaciones y abordar nuevos retos tales como la suplantación de “cosas” o los ataques de denegación del sueño para agotar las baterías.

En Cartronic group pensamos que el futuro del Internet de las cosas pasa por la innovación y el desarrollo de nuevas soluciones a través de los productos, plataformas y tecnologías con las que ya disponemos. Por ese motivo estamos a vuestra disposición para analizar tus proyectos y asesorarte así dónde dirigirlos.

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