Desde que la globalización entró en nuestras vidas, y no tiene visos de marcharse, el tablero de juego ha cambiado, y mucho. Por un lado, nuestra vieja Europa, dependiendo como siempre del crecimiento de los EEUU, y ahora especialmente preocupada con el nuevo giro de la era Trump, que está desconcertando con sus incipientes planes proteccionistas. La inesperada anulación del TTIP, o tratado de comercio con Europa tampoco ha tranquilizado demasiado a los mercados. China e India como las emergentes, haciéndose cargo de una buena parte de la producción mundial y deslocalizando todo el panorama productivo industrial y tecnológico.

Pese a este convulso marco económico, las empresas tecnológicas españolas están cada vez más implantadas en el mercado mundial.

¿Entonces cuáles son los riesgos a los que se enfrentan principalmente empresas, inversionistas y proyectos en esta era Trump?

  • Por una parte, la deuda pública de los países, Altísima. Esto les deja a los países menor margen de maniobra a la hora de invertir en proyectos.
  • Los balances públicos hinchados tampoco van a ser de gran ayuda a las empresas. Ni nacionales ni extranjeras. Balances y deuda van a condicionar que tengan muy poco margen de maniobra en caso de recesiones en los próximos años.
  • La hiper-regulación del sistema bancario hace que la probabilidad de burbujas de todo tipo (inmobiliario, tecnológicas, financieras) se dispare y sus consecuencias desde el 2008 han sido por todos de sobra conocidas. No es un secreto que los tipos de interés están sujetos a la baja, cuyo resultado es una contención de la inflación como es el caso del Banco central europeo.
  • Los conflictos geopolíticos influyen negativamente en los mercados. Aunque sean tomados en cuenta a la hora de fijar el valor bursátil de las empresas provocan un inevitable riesgo a la baja en el propio valor de las acciones de las empresas sujetas al conflicto.

Pese a las ambiciosas reformas previstas en los países emergentes como China, el éxito no está asegurado. Son demasiados cambios como para fijar un corto plazo que beneficie a la economía mundial.

La salida de Gran Bretaña de la UE crea un escenario inédito en la fiel aliada de EEUU. Por otra parte, los propios EEUU como se comentaba al inicio han dado un viraje de 180 cuyas propias empresas son las primeras afectadas y obligadas a no desmoralizar y producir en territorio patrio.

Todos estos condicionantes deben de influir en la toma de decisiones y la gestión global de proyectos en las empresas, lo cual es un importante reto para el desarrollo de proyectos a nivel global.

En cuanto a España, es uno de los países que con mayor éxito está logrando sortear la crisis. En este sentido, desde Cartronic Group seguiremos resolviendo los problemas descritos y seguiremos gestionando y apoyando a las ingenierías e integradoras que invierten en proyectos internacionales.

Cartronic Group aporta una visión global de los proyectos, y amplia experiencia en la gestión y soporte de oportunidades a nivel mundial. La fuerte presencia de compañías españolas en Latinoamérica, nos ha permitido abrir oficinas en numerosos países claves dentro de esta área, buscando establecer estrechos vínculos y aportando recursos y conocimiento para el desarrollo de proyectos en este entorno.

Nuestra capacidad logística y operativa, resulta ser un valor competitivo esencial, cuando intentamos implementar operaciones internacionales, logrando facilitar a nuestros clientes sus procesos de desarrollo, en un mercado cada vez más globalizado.