Vivimos en una época en la que las nuevas tecnologías se incorporan al mercado más rápido que nunca. Un avance tecnológico suele conducir rápidamente a otro. Y los sistemas de imagen térmica son uno de ellos.
 
Muchas de las tecnologías que consideramos comunes actualmente tuvieron su origen en aplicaciones militares. El radar. El GPS y los motores a reacción fueron desarrollados por y para uso militar. Hoy en día, existe otra tecnología que encuentra su origen en aplicaciones militares y que ya se integra en muchas aplicaciones civiles muy útiles. Se trata de una tecnología que no sólo cambiará nuestras vidas, sino que también salvará vidas. La tecnología se denomina: termografía.
 
Mientras que una cámara normal depende de la luz para generar una imagen, una cámara térmica, a veces también denominada cámara de infrarrojos, es capaz de captar diferencias de temperatura mínimas y convertirlas en una imagen térmica nítida en la que se pueden detectar hasta los más mínimos detalles. Al contrario que otras tecnologías, como la amplificación de luz que necesita una cantidad mínima de luz para generar una imagen, la termografía puede ver en oscuridad total. No necesita luz alguna.
 
La primera cámara de infrarrojos destinada a aplicaciones comerciales se desarrolló en 1965. Se utilizó para inspeccionar líneas de alta tensión. Hasta 1973 no se introdujo la primera cámara de infrarrojos “portátil” que funcionaba con batería.
Hubo que esperar hasta 1997 para comercializar una cámara térmica con un detector no refrigerado, denominado microbolómetro. Una de las principales ventajas del microbolómetro es que no contiene piezas móviles y es, por tanto, menos susceptible a las averías. Además, su producción resulta menos costosa, lo que permitió a los fabricantes de cámaras térmicas reducir el precio de sus productos.
 
Los primeros clientes industriales que descubrieron las ventajas de la termografía fueron las grandes empresas productoras. Las cámaras térmicas no sólo generan una imagen basada en diferencias de temperatura, sino que además esas diferencias también pueden medirse claramente. Gracias a complicados algoritmos implementados en una cámara térmica, es posible calcular valores absolutos de temperatura.
imagen térmica - cartronic group
 
La industria pronto descubrió que la termografía podía proporcionar información valiosa sobre equipamiento eléctrico. Fusibles, conexiones, cables, pero también equipos de alta tensión como transformadores, líneas eléctricas, etc., todos ellos pueden inspeccionarse de forma sencilla y sin contacto con una cámara térmica. La ventaja es que la termografía puede ayudar a los jefes de mantenimiento a detectar una anormalidad antes de que se produzca el problema real. De esta forma, se pueden evitar costosas averías y ahorrar tiempo y dinero.
 
Esta tecnología también se está generalizando en aplicaciones de vigilancia y seguridad. Mientras antes el uso de una cámara térmica se consideraba privilegio de las patrullas fronterizas y otros organismos gubernamentales, en la actualidad cada vez son más las instalaciones industriales que utilizan la potencia de una cámara térmica para proteger sus valiosos activos y a su personal.
 
Centrales nucleares, instalaciones petroquímicas, almacenes, puertos, aeropuertos… son vulnerables a robos e incluso a ataques terroristas, y se pueden proteger utilizando cámaras de imágenes térmicas.
 
También la policía y otros organismos de orden público utilizan la tecnología termográfica. Esta les permite localizar y perseguir sospechosos en oscuridad total. Los sospechosos no pueden ocultarse entre los arbustos o las sombras, ya que la temperatura de su cuerpo es inmediatamente captada por una cámara térmica.
 
Pero también en esta área, las cámaras térmicas encuentran la forma de llegar a los consumidores. Las casas y propiedades grandes ya cuentan con la ayuda de cámaras térmicas para su protección y es posible que sea cuestión de tiempo que muchos sistemas de seguridad doméstica se complementen con una pequeña y potente cámara térmica.

Algunos usos de la tecnología de imagen térmica:

  • Para detectar defectos de aislamiento y otras anomalías en edificios. Probablemente, es cuestión de tiempo que todos los edificios sean inspeccionados con una cámara térmica.

imagen térmica - cartronic group

  • Creación de barreras virtuales, para la detección de intrusion, a largas distancias día y noche.

imagen térmica - cartronic group

  • Para diagnóstico médico. Los cambios en la conductividad térmica de la piel provocados por quemaduras, ulceración cutánea o injertos se pueden detectar y supervisar fácilmente con un sistema termográfico sensible. Otras aplicaciones comunes son la detección temprana de cáncer de piel, el tratamiento del dolor, la evaluación de la profundidad de quemaduras, la detección de fiebre y la cirugía a corazón abierto.
El futuro sin duda alguna pasa porque las cámaras térmicas seguirán el mismo camino que otros productos siguieron antes. El equipamiento se irá haciendo cada vez más compacto, la calidad de la imagen irá mejorando aún más y las cámaras térmicas incorporarán más prestaciones.
 
A medida que las cámaras térmicas vayan incorporándose a más aplicaciones orientadas a los consumidores, como la mejora de la visión de los conductores y la seguridad doméstica, el interés por el producto irá en aumento, los volúmenes de producción crecerán y los precios bajarán.
 
Después de todo, para ver en la oscuridad y para muchas otras aplicaciones útiles, la termografía es una herramienta muy superior al resto. Si te interesa este tipo de soluciones no dudes en contactar con Cartronic Group te informaremos sin ningún compromiso.